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jueves, 20 de agosto de 2009

Mis personajes ridículos favoritos III. Lucía Etxebarria.

Tras largo tiempo de inactividad forzada en lo que al mundo bloguero se refiere, la falta de noticias que se produce durante el verano y el hecho de que los periódicos tengan suplementos estivales llenos de tonterías para compensar ese vacío me han forzado a volver al blog. En concreto a esta sección que con tanto cariño estoy intentando sacar adelante. Así que no sé si agradecer al diario Público que me sacara de mi letargo o, directamente, cagarme en los muertos de todo el que ha tenido algo que ver en la publicación del artículo-entrevista o lo que sea sobre Lucía Etxebarría, por haberme traido a semejante personaje a la memoria.
Antes de seguir quisiera aclarar que lo del cariño (y dedicación) con que se hace esta sección es cierto y verdad. Me gustaría explicar que todo vino a raíz de la contestación que daba mi profesora de Lengua de primero de BUP (un hueso) cuando algún alumno intentaba escabullirse con algo a lo que entonces se recurría mucho pero que nunca funcionaba: "...tcht, si yo lo sé, es que no lo sé explicar...". La respuesta era inmendiata, aunque recitada con mucha lentitud: "Por favor, que nadie me vuelva a decir esa tontería. Si no se sabe explicar es que no se sabe, y si se sabe, se ha de saber explicar". Quedó tan grabado en mí en aquel comentario (por la cantidad de veces que tuve que escucharlo a lo largo del curso), que me propuse como reto literario (ya ven, otros van por el Nobel) intentar explicar el sentimiento de ridiculez que nos producen muchos personajes públicos, en teoría serios. Cosas de pasar tanto tiempo en bares sin música, comiendo, bebiendo y charlando. Pero creánme, que a día de hoy, no es fácil dejar patente con palabras toda la ridiculez que observo en los personajes que estamos seleccionando. Y no es por culpa de mis torpes dotes literarias, que ciertamente son torpes si es que existen. Lo que pasa es que lo que queremos describir es mucho. Demasiado. Si al leer esto piensan: "Coño, ¿qué no es fácil explicar la ridiculez de la Lucia Etxebarria?. Pues intenta hacerla pasar por una persona interesante y sensata, que vas a flipar....", o algo parecido, la verdad es que no les falta razón. Pero el caso es que si bien es muy fácil representar ALGO de la ridiculez de los personajes que estamos escogiendo, el reto es expresarlo TODO. Y sinceramente, no tengo esperanza de conseguirlo. Tendré que bajar el listón e ir a por piezas más sencillas, porque lo escogido hasta ahora son retos excesivamente altos.
Pero esto ya lo hemos empezado, así que habrá que intentar acabarlo. El maldito artículo que me devolvió a esta señor a la memoria está aquí. Es alucinante, leánlo que es mucho más corto que este post. No lo voy a comentar, está ya dicho todo en los comentarios a la noticia. Ojú, otra vez he llegado tarde. El hecho de que me haya fastidiado, perdón, jodido, tanto es que el último artículo que leí de quien nos ocupa hace ya mucho tiempo me dio verdaderos problemas para conseguir olvidarlo. Y ya lo había conseguido, cuando ¡ZAS!, la putas vacaciones de los políticos y los periodistas me han pegado con la Etxebarría en toda la cara. Elogio de la lectura se atrevía a titular nuestra ridícula personaja el artículo del que les hablo, que leí hace un par de años o así en un dominical, que me jodió el domingo, y que, por suerte, está publicado en su blog. Si lo quieren leer aquí se ahorran buscarlo, y si no, ya les digo viene a hacer un elogio de la lectura porque gracias a que su padre tenía muchos libros que ella leía; decidió después de probar todas las drogas muchas veces no tomar ninguna más y no engancharse. Ea. Leyendo el artículo, uno tiene la sensación, de que o bien esta señora no se ha tomado nada en su vida; o que lo tomó una vez para poder contarlo y presumir. O que lo dejó demasiado tarde y el daño ya estaba hecho. Además, los libros de su padre la salvaron de ser la "
la eterna acompañante mona del roquero de turno". Para eso, yo tenía entendido que había que ser tonta y estar muy buena. Una de las dos condiciones no la cumple. Pero en fin, que lo que a uno le termina de indignar es que encima se atreve a decir que se había dado cuenta de que prefirió leer porque "me aburría sobremanera estar en un bar puesta hasta las cejas y jugando al futbolín". Por ahí no paso. No tolero que se mienta de manera tan descarada ni que se digan gilipolleces de tal calibre. Nadie, repito, nadie entre 0 y 99 años que realmente haya pasado una noche entera (puesto, borracho, sobrio o en cualquier estado) jugando al futbolín con sus amigos puede decir que le aburre o que hay algo mejor que hacer, porque no lo hay. Ni el sexo. Tú no has jugado al futbolín en un bar en tu puta vida. Aparte de eso, en el artículo dice otro montón de tonterías que no pienso seguir comentando.
Así, que, por si no les he convencido, por aquí les dejo unas historias curiosas sobre sus plagios (los aquí referidos no eran ni los primeros ni los últimos).
Y por supuesto, lo mejor para el final. No tiene precio. Atentos a sus aventuras con la edición de su entrada en la Wikipedia.
En fin, si siguen los enlaces referidos creo que esta vez hemos conseguido acercarnos bastante a la descripción que pretendíamos al principio, porque aunque yo no lo sepa explicar, hay otros que sí. Y lo importante es tener la dirección del sitio web del que sabe. Pero para enlazarlo, Etxebarría, no para escribir un libro.

jueves, 19 de febrero de 2009

Mis Personajes Ridículos Favoritos II. Antonio Burgos.

Uff. ¿Por dónde se empieza tanta ridiculez reconcentrada en un mismo ser?. Desde luego, lo más recomendable para quienes quieran conocer al personaje (lo cual, por otra parte,  no es muy recomendable) es que escojan al azar cualquier artículo suyo publicado recientemente y lo lean. Si son capaces de leer tres columnas publicadas tres días seguidos empezarán a darse cuenta de, primero, que son Vds. capaces de cualquier cosa que se propongan; segundo, de la cantidad de ridiculez almacenada en el tipo que hoy protagoniza nuestro episodio. Les animo a que lo intenten, les aseguro que se arrepentirán.
Empezaremos por los datos que el propio personaje gusta ofrecer de sí mismo, para así ir radiografiando a semejante semejante:
Se considera a sí mismo como un escritor gaditano nacido en Sevilla, para empezar por donde deben empezar las cosas, que es por el nacimiento. En fin, si presumir de haber nacido en un cierto lugar o un cierto momento, dado el mérito que tiene, es ya de por sí bastante estúpido, el hecho de presumir porque se ha nacido en un lugar, y porque, además, no se ha nacido en otro empieza ya a tener difícil calificación. En cualquier caso, no es esta afirmación hecha de manera fortuita o con el objeto de mostrar ingenio en un momento dado, es que este hombre realmente presume de ser gaditano y de ser sevillano (pueden comprobarlo leyendo esta recopilación de entrevistas, y verán como resalta este hecho orgullosamente prácticamente en todas). Lo siento por Vd., si es nacido en Almonacid del Marquesado, Roma o Buenos Aires, que no podrá alardear de tamaño mérito como el personaje. En cualquier caso, puede que estemos aquí ante el motivo de ese antiguo y  ligero desprecio de algunos ciudadanos de Cádiz a los de Sevilla. Y es para entenderlos, la verdad, yo lo que no entiendo es como no han corrido a guantazos a cada sevillano que haya osado entrar en Cádiz, al grito de: "Antonio Burgos, pa Vds., so mamones".
Con ideas tan claras como la expuesta sobre la monarquía en la pregunta 21 de este enlace, en la que se confiesa monárquico por razones estéticas (tal cual, no explica nada más, se queda ya lo suficientemente ancho y pancho con esto), añadiendo además que la monarquía es útil y necesaria porque con ella hay libertades que no había con el franquismo. ¡Ea, tócate los huevos!, que se suele decir. Además, tengamos en cuenta que el monárquico sólo es monárquico si el príncipe no se casaba con Eva Sannum, porque había trabajado de modelo de lencería. Sí, es así. No hay más. La monarquía es lo mejor y lo más grande, y el heredero, ¡¡¿¿Cómo se va a casar con una a la que ha visto un montón de gente en bragas, por Dios?!! Que se busque una señora buena y decente, de esas que no enseñan carne, para que nos reine como nos merecemos, y nos garantice las libertades, que si no, ya se sabe, viene Franco.

Y hablando de economía, las naves para tractores son construcciones de catetos con dinero,  (últimas preguntas, al igual que siguiente enlace), que pueden estropear su contemplación de lo que sea, y no recursos invertidos en hacer mejorar la industria agroalimentaria, o de hacer progesar al campo andaluz; y hablando de mercados, tiene claro el perfil de su lector: "Aquellas personas a las que les gustan las cosas dichas de frente y por derecho". Es lo que dicen todos los incapaces de aportar un sólo argumento sobre nada, y esto es generalmente porque no los hay. De frente y por derecho se defiende la patria, la religión, el "capitillismo", o el creacionismo. La razón, no necesita ni frentes ni por derechos porque tiene argumentos sólidos, pero la razón defiende otras posturas...
Como buen cofrade, que es como a ellos les gusta denominarse, y es cierto que son legión en Sevilla los friquis de los muñequitos de madera, y que es impresionante hasta donde ha llegado el merchandising de la historia de Jesús y la barroca manera de Sevilla de representarla, (túnicas, capirotes, muñequitos en todos los tamaños, colores y materiales principalmente de él y de su madre, azulejos, colgantes, estampitas, capirotes, accesorios del hogar tales como lámparas, marcos, cruces para adorno o martirio...), decíamos, como buen cofrade, se llena de orgullo a la hora de decir cosas como "Nunca podemos creer ni que todo pase tan pronto, ni que sea verdad tanta belleza. ¡Lo que estará en la calle esta tarde! ¡Pues anda que esta noche! ¿Y mañana Viernes?" ó "Y Sevilla en ese óle, señores, es que lo clava." ó  "Y nada digo, señores, si el óle suena en Triana..." y un largo, larguísimo, etcétera. En fin, volviendo a lo de antes, yo me imagino a ese neoyorquino andando por Central Park, disertando con su compadre: "Pues como se dice Yeah! en Nueva York, no se dice en ningún lado, qué emoción..." "Pues anda que si el Yeah! se dice en Manhanttan..." y yéndose a celebrar que su ciudad es el centro ecónomico y cultural del mundo comiéndose otra hamburguesita "qué hamburguesas pone este Willy, qué cosa, cómo se nota que le viene de casta de su abuelo, que ya era hamburguesero hace más de  50 años....". Trasládese esta conversación a cada ciudad, a cada pueblo del mundo, excepto a Sevilla, que ya está trasladada, y donde a buen seguro está teniendo lugar la susodicha conversación mientras Vd. está leyendo estas líneas. Con la diferencia de que esta conversación en Sevilla, tiene como final absoluto la demostración de que Dios existe. ¡Ea!.
En fin, les añado el enlace al último artículo suyo que tuvo algo de repercusión mediática, ya se imaginarán Vds. que por su tremendo aporte al bienestar común de todos los ciudadanos, en el cual es a la vez capaz de demostrar que es machista, misógino, clasista, envidioso y casi diría esclavista, si no, ojo a su reflexión de cómo para generar grandes figuras el flamenco, en vez de ayudarles a tener proyección internacional o a que puedan ganarse la vida sin estar al servicio de su señor, lo que hay que hacer es ponerlos a cantar en fiestas de señoritos.
En fin, pues con todo lo anteriormente expuesto, concluímos con la reflexión de que lo peor de todo es que el hombre, encima va por la vida creyéndose gracioso.
Algunos de sus amigos (creo que iremos aumentando la lista):
.- Los internautas, que incluso lo premiaron.

jueves, 9 de octubre de 2008

Mis Personajes Ridículos Favoritos. Gran inauguración.


Hace mucho tiempo que estaba tentado por la, por otra parte, nada original idea, de ir detallando a mis personajes ridículos "favoritos". El caso, es que he conseguido mantener esta idea lejos de mí, ya que reunir en un mismo espacio, aunque sea virtual, a tantos personajes con semejante cantidad de ridiculez acumulada puede ser peligroso, tanto o más que las pruebas del gran colisionador de hadrones.
No se si habrá condensador de fluzo que lo resista, pero al final he decidido comenzar mi serie. Entiéndame, llevo casi dos años luchando contra esta tentación, y ahora, por si fuera poco, llevo casi tres semanas sin fumar. Luchar contra estos dos venenos era demasiado para una sola mente, y al final he tenido que ceder en algo. Ruego comprensión.
El caso, que para inaugurar la gran galería de personajes ridículos, hemos escogido a alguien que realmente merece tal honor, D. Enrique Bunbury. Podríamos pasar horas riéndonos y comentando muchas de las grandes hazañas y reflexiones del personaje, pero es que ahora, encima de todo su enriquebunburismo (que se dice pronto, pero es mucho lo que conlleva) lo han cogido copiando. Perdón, inspirándose en otros. Lo más gracioso es que había por ahí alguien a quien le extrañaba que semejante personaje se hubiera podido "inspirar" en dos poetas distintos, con lo que en una rápida investigación ha descubierto que los poemas (dos) de distintos poetas en los que se "inspira" se encuentran publicados en un mismo libro, una antología de poetas "raros". Así sí. Nadie podía pensar que alguien con la capacidad creativa de Bunbury necesitara leerse dos libros para hacer un disco. Sabíamos que su talento es tal, que se basta con un solo libro para hacer una canción, un disco, una ópera o lo que haga falta. Cuando uno es un genio, es un genio y punto. ¿Para que desperdiciar tiempo y esfuerzo? Sólo de imaginar la carita que tuvo que poner (teniendo en cuenta que la que ya tiene de por sí no invita a mantener la seriedad en el rostro del observador) en esta entrevista cuando le hacen referencia al tema, le entra a uno la risa floja.
Uno de los más claros exponentes de lo que es un ejemplo a evitar, sobre todo si uno tiene la pretensión de que se lo tomen en serio, o simplemente, si se es de los que se preocupan por el qué dirán (en realidad, por el "de qué reirán").